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| Edificio abandonado en Owsley County, Kentucky. [Mario Tama/Getty Images] |
Foto: Ditchling en la década de 1920
lunes, 6 de marzo de 2017
La mirada de un ovejero inglés a la Norteamérica rural
miércoles, 18 de junio de 2014
Compro, luego existo
Si no puede verlo correctamente, pruebe en este enlace: http://prezi.com/sife7j0d8dk4/?utm_campaign=share&utm_medium=copy&rc=ex0share
viernes, 6 de junio de 2014
Los juegos del hambre y la creación del capitalismo
Lo que dice este artículo a modo de reseña de un nuevo libro es importantísimo. No miren quién lo dice (es una web marxista), sino lo qué dice. Desde un punto de vista diametralmente opuesto, autores liberales dicen exactamente lo mismo (claro que justificando todo esto). Y, curiosidades de la vida, también autores más progres, como los autores de "Why nations fail" (D. Acemoglu & J. A. Robinson), que llegan a dedicar capítulos enteros a cómo el capitalismo naciente expulsó violentamente al campesinado y la población rural para volcarlos al mercado del salariado como mano de obra barata y hacinarlos en las ciudades en pocilgas inhumanas.
“…todos excepto los idiotas saben que las clases bajas deben ser mantenidas en la miseria o nunca serán industriosas.”
—Arthur Young; 1771
“Es la principalísima intención de las leyes civiles endurecer, mediante políticas penales, las leyes de la naturaleza. … El populacho necesita ser instruido, y forzado por la ley, acerca de los mejores métodos para manejar sus asuntos y ejercitar las artes mecánicas.”
“La posesión de una vaca o dos, con un cerdo y unos pocos gansos, naturalmente agradan al campesino. … Paseando su ganado, éste adquiere el hábito de la indolencia. Un cuarto, medio y, ocasionalmente, todo un día se pierden imperceptiblemente. El día laboral se hace desagradable; su aversión se incrementa con la indulgencia. Al final, la venta de un ternero o de un cerdo, logran los medios para agregar la falta de moderación a la vagancia.”
“No puedo concebir una mayor maldición para el pueblo que ser arrojado a un terreno, donde la producción de comida y otros medios de subsistencia son, en gran medida, espontáneos, y donde el clima requiera o admita pocos cuidados en la ropa y la vivienda.”
“Los bosques y las tierras de labranza comunales hacen de los pobres que están en ellos algo así como los indios, siendo un impedimento para la industria y la cría de la vagancia y la insolencia.”
“Los modos de los highlanders nativos pueden resumirse en estas palabras: indolentes en un alto grado, a menos de que sean convocados a la guerra o animados por las fiestas.”
“Puesto que siempre se observa que, en años de escasez, aunque ésta no sea extrema, los pobres trabajan más y, en realidad, viven así mejor.”
“La represión legal directa de los vagos… require demasidos problemas, violencia y ruido, … mientras que el hambre no sólo es una forma de presión pacífica, silenciosa y persistente, sino también la forma más natural para motivar la industriosidad, provocando el más poderoso esfuerzo. … El hambre, que forja los animales más fieros, les enseñará decencia y civilidad, obediencia y subyugación, a los hombres más brutales, obstinados y perversos.”
“La pobreza es el estado y la condición de la sociedad en que el individuo no puede acumular trabajo o, en otras palabras, no tiene propiedad o medios de subsistencia sino los que se derivan del ejercicio constante en la vida de la industria en sus ocupaciones diversas. Por lo tanto, la pobreza es el ingrediente más extremadamente necesario o indispensable de la sociedad, sin el cual las naciones y comunidades no podrían existir civilizadamente. Es la herencia del hombre. Es la fuente de la riqueza, dado que sin pobreza no podría haber trabajo; no habría lujos ni refinamientos ni confort ni posesiones para quienes gozasen de la riqueza.”
“La pobreza es el ingrediente más extremadamente necesario o indispensable de la sociedad … Es la fuente de la riqueza, dado que sin pobreza no podría haber trabajo; no habría lujos ni refinamientos ni confort ni posesiones para quienes gozasen de la riqueza.”
jueves, 25 de octubre de 2012
El viejo “distributismo” cobra nuevo impulso
jueves, 5 de julio de 2012
Distributismo en castellano: Profundizando un poco
viernes, 29 de junio de 2012
Lágrimas en la lluvia: "Los errores económicos que nos han llevado a la crisis"
lunes, 12 de marzo de 2012
lunes, 15 de agosto de 2011
¿Por qué el teléfono BlackBerry se llama así?
Hemos encontrado este relato en la web en distintas versiones. Desconocemos el origen del mismo. Tampoco estamos seguros sobre la veracidad de la historia de los grilletes y la bola negra. Pero si non è vero è ben trovato...
lunes, 30 de mayo de 2011
Fuentes y aplicaciones del Distributismo (I)
Fuentes y aplicaciones del Distributismo:
La idea de un católico romano sobre el genio anglo-católico †
Michael Black*
La popularidad pasada y la larga tradición
de la religión le proveyeron con campeones diversos
contra la desatención actual.
— Charles Williams, Shadows of Ecstasy
I- Crisis, tradición y Distributismo
La tradición se afirma a sí misma especialmente en tiempos de crisis. Creencias profundamente sostenidas pero olvidadas se nos presentan como novedades, un “commodius vicus de recirculación” de ideas que se ofrecen a sí mismas como soluciones a los problemas sociales contemporáneos. En nuestra crisis económica actual, el Distributismo, una idea de comienzos del siglo XX, recibe una atención renovada como una contribución seria a la política nacional del Reino Unido. Este ensayo es una respuesta personal que espero encuentre un lugar en este debate en crecimiento.
En septiembre de 2008, la quiebra del banco de inversión de Wall Street, Lehman Brothers, causó la paralización temerosa de los mercados financieros de todo el mundo. El consenso de los asesores financieros y políticos fue que el mundo había ingresado en “terra incógnita” en materia económica. No sólo quedó desacreditada la opinión de respetables economistas, sino también teorías de la ciencia económica que se tenían como firmes desde hacía tiempo. Probablemente fue inevitable el renacimiento de lo no convencional y lo marginal en este medioambiente de desesperación intelectual. A ambos lados del Atlántico llegó a tener cierta prominencia un concepto socio-económico poco conocido, el Distributismo, que fuera acaudillado por G. K. Chesterton y Hilaire Belloc en las décadas de 1920 y 1930.
En América del Norte, por ejemplo, a muy pocos meses de la bancarrota de Lehman, la revista trimestral estadounidense Chesterton Review condujo un simposio publicitando la relevancia del Distributismo como solución a la crisis económica global. El Padre Ian Boyd, editor de la revista, recomendaba lo que consideraba un “distributismo evolucionado” en muchos movimientos cooperativistas industriales como modelos económicos a una escala que pueden ser controlados por seres humanos.[1] En julio, el Padre Boyd dio una conferencia en Oxford con el título: “Una visión distributista sobre la crisis económica”. Thomas Storck, uno de los editores de la misma publicación y de la estadounidense Distributist Review, participó en Nueva York, en nombre del Distributismo, en un debate con uno de los teólogos “capitalistas” más conocidos, Michael Novak.
Durante el mismo período, Phillip Blond, ex académico y alumno del teólogo John Milbank (miembro del movimiento de Ortodoxia Radical, “primo menor” del Distributismo), escribió un artículo para su blog británico sobre “El surgimiento del conservadurismo rojo”.[2] En esta pieza, aboga por el divorcio entre el conservadorismo político y el liberalismo económico, una unión que parecía cementada para siempre por la “dureza” política de Margaret Thatcher. Sugiere también limitaciones de tamaño para las empresas en industrias claves. Para Blond, las raíces del conservadorismo hay que buscarlas en tradiciones inglesas mucho más antiguas que el liberalismo económico. Encuentra el pensamiento de Edmund Burke particularmente apto. La noción de Burke acerca de los “pequeños pelotones” de familia y asociaciones cívicas, siente que tienen alguna afinidad con las ideas distributistas de Belloc y Chesterton.[3] Siendo, según el periodismo, asesor del líder del Partido Conservador, David Cameron, Blond podría llegar a ser la vía para una mayor influencia de las ideas distributistas en la política británica moderna.[4] Es tiempo, entonces, de preguntarse si el Distributismo es un saber auténtico cuyo tiempo ha llegado o si se trata simplemente de viejas tonterías. Mi idea es que existen buenas razones para tomar al Distributismo seriamente a comienzos del siglo XXI. Pero también creo que, sacado de su contexto teológico e histórico, es incoherente y probablemente peligroso. Lo que puede ser más significativo acerca de ello es, por lo tanto, la motivación para recapitular algunas cuestiones culturales que son parte de una teología social específicamente inglesa.
† Michael Black, “The sources and uses of Distributism: A Roman Catholic’s View of Anglo-Catholic genius”, The Chronicle (Oxford University C. S. Lewis Society), vol. 7, no. 2 (April 2010). [N. del T.: La division
* Michael Black es investigador y bibliotecario del Blackfriars Hall de la Universidad de Oxford. Anteriormente estuvo en la consultora McKinsey & Co., luego fue director gerente de la bolsa American Stock Exchange International, co-fundador de Corporate Performance Systems y vicepresidente senior de CSC Index, antes de convertirse en director de Desarrollo Corporativo de la automotriz Lotus Cars y luego, en 2001, consultor independiente.
[1] El Chesterton Institute sostuvo dos conferencias más acerca del Distributismo en España, el mismo año. El G. K. Chesterton Institute for Faith and Culture inglés también organizó una conferencia sobre el tema en julio de 2009.
[2] http://www.prospectmagazine.co.uk/2009/02/riseoftheredtories/. Blond prometió un libro del mismo nombre que aparecería el 1 de abril de 2010. [N. del T.: Los conservadores “rojos” o red tories son aquéllos más preocupados por las cuestiones sociales. Para la política británica, el término fue acuñado por Blond; en Canadá suele darse ese nombre a los conservadores moderados.]
[3] Cf. los “pequeños reinos” en Man Unchained p. 8, citado más abajo.

